Cliente

Privado

Constructora
Obras y Construcciones Jesús Sales S.L
Año
2019
Localización
Castellón
Superficie
172 m2

» Vivienda de volúmenes limpios y sencillos con un carácter claramente mediterráneo. Dos piezas longitudinales que, apiladas, generan luces y sombras y buscan con su orientación las vistas e iluminación natural».

La casa Romerets es una vivienda de volúmenes limpios y sencillos con un carácter claramente mediterráneo. Se trata de dos piezas longitudinales que, apiladas, generan luces y sombras y buscan con su orientación las vistas e iluminación natural. Se ubica en Benicàssim en un entorno residencial, en una parcela irregular con un solo lado recayente a la calle, lo que resulta un condicionante para la alineación de la vivienda al exterior, generando así un espacio más amplio y rico en el interior de parcela.

 

La planta baja contiene el programa de día de la vivienda y se entiende como un espacio diáfano que se vuelca al exterior mediante grandes ventanales. El espacio de comedor y estar se abre al jardín, difuminando así el límite entre interior y exterior, y se encuentra separado de la cocina mediante una escalera ligera con peldaños de madera que sube a la planta superior. La pieza de planta baja, que también contiene un dormitorio y un baño, a su vez abraza un pequeño volumen de almacenaje anexo a la medianera, lo que genera un punto de conexión entre la calle y el interior de la parcela.

 

Siguiendo la esencia  de la luz mediterránea y la búsqueda del juego con las sombras, la propia estructura de la vivienda se hace protagonista, dando lugar a una celosía metálica que cose los dos volúmenes y además del carácter estructural,  también filtra la luz intensa del sol durante el día, proyecta diferentes sombras y añade privacidad al espacio exterior.

 

La pieza superior, un volumen blanco transversal, recoge el programa de noche. Se proyectan dos dormitorios infantiles con un baño completo y una suite con zona de vestidor abierto y baño, que buscan la luz natural y la amplitud del jardín.

 

La vivienda respira, tanto en volumen como en materialidad, una estética calmada, con tonos claros, uniformes y líneas sencillas, que aportan luz y equilibrio. Los grandes paños de fachada se diseñan con enlucido fino de cemento blanco y combinan con tramos revestidos con piezas de cerámica porcelánica imitación madera, que aporta la calidez y el contraste. Las carpinterías de aluminio de Cortizo se integran en el conjunto con huecos verticales que dan un ritmo a la fachada.