Fachada principal
Fachada principal

Categoría: Arquitectura, Proyectos, Rehabilitación

01 /01/1970

RAFAEL MONEO. ARCHIVO GENERAL DE NAVARRA. Pamplona. 2003


RAFAEL MONEO. ARCHIVO GENERAL DE NAVARRA. Pamplona. 2003

 

El Archivo Real y General de Navarra es uno de los edificios históricos más antiguos y emblemáticos de Pamplona. La historia de este palacio se remonta al siglo XII, cuando el rey Sancho VI el Sabio, ordenó su construcción. El edificio fue protagonista de sucesivos litigios por su propiedad entre el obispado y la corona, cambiando de mano con frecuencia. Tras el abandono en que se encontraba el Palacio, la Dirección General de Cultura del Gobierno de Navarra impulsó el proyecto de rehabilitación y restauración. La obra fue realizada por el arquitecto Rafael Moneo y fue inaugurado como depósito documental en 2003 por los Reyes de España.

 

El Nuevo Palacio que surge de esta intervención pretende mantener viva en la ciudad la imagen del que fue en otros tiempos el Palacio de los Reyes, dando cobijo al pasado del Viejo Reino plasmado en los documentos que alberga. En el Archivo se encuentran los denominados documentos del Reino, a los que posteriormente se fueron añadiendo los fondos de otras instituciones. Allí se conserva toda la documentación procedente de las antiguas Cortes de Navarra y su Diputación, desde finales del siglo XV hasta 1836.

 

Debido a las condiciones de abandono en las que se encontraba el palacio, fue imposible pensar en una restauración que llevase a recuperar su imagen original que, por otra parte, era desconocida. La idea entonces fue dar al edificio una condición unitaria entre lo existente y lo nuevo, recuperando la idea de recinto que había perdido el edificio en ruinas, y de archivo como lugar a resguardo. Se llego así a completar el patio existente haciendo que la construcción nueva recoja los archivos y complete el palacio. Los restos del palacio fueron envueltos con mampostería. Las nuevas construcciones, el archivo propiamente dicho, se realizaron en hormigón recubierto por una fachada ventilada utilizando la misma piedra.

 

Resulta de esta fusión un edificio que, si bien no se identifica enteramente con el edificio gótico original, no puede considerarse ajeno a él ni extraño en Pamplona. Lo viejo aparece por un lado, enfundado en una nueva mampostería donde lo gótico se advierte, y lo nuevo por otro, fácil de identificar por su tratamiento tectónico. Sin embargo, tanto en lo conceptual como en lo sensorial, se pude reconocer la fusión.

 

El programa de necesidades incluye dos áreas de uso: uno de archivo y otro de servicios. La ubicación de los usos en el edificio está bien diferenciada. Las actividades académico-administrativas se instalaron en el palacio existente reconfigurando las fábricas góticas. Los archivos, en cambio, se ubicaron en el nuevo sector del edificio que refleja el modo de construir contemporáneo. El edificio, de tres plantas, se encuentra adosado a una torre de once pisos, la mayoría bajo tierra, destinada a depósito de documentos. Del antiguo palacio solo quedan en pie las crujías norte y poniente. El resto fue reconstruido. La circulación gira en torno al claustro. El ingreso se produce por el muro sur, en la misma ubicación que en el viejo palacio. De allí se accede al claustro que sirve a las dos alas del palacio, de poniente y norte.

 

La cripta constituye la pieza gótica de mayor valor por conservarse en impecable estado. Está formada por seis bóvedas nervadas de crucería. La luz ingresa a través de seis ventanas saeteras. En este espacio se ofrece al público muestras temporales. Un patio rehundido ilumina la galería abovedada. El claustro está cerrado por una cubierta de cristal.  Además, se le dio un tratamiento como espacio jardín.

 

Los distintos elementos distinguen lo viejo de lo nuevo. Al faltar una imagen clara del edificio gótico, ciertos elementos como el piñón de la fachada sur se transformó en algo distinto al elemento original. Aún así se puede reconocer su matriz gótica. Otros elementos añadidos con la nueva construcción como la ventana continua horizontal sobre la puerta de entrada, se puede reconocer como arquitectura moderna. Sin embargo, las diferencias entre todos estos elementos desaparecen en relación a la idea del edificio como un todo, a su imagen global.

 

Si bien el uso de los materiales refleja las diferencias entre las fábricas ya existentes y las nuevas, también le dan al edificio una lectura unitaria, como un todo. Ante la imposibilidad de reparar las fábricas destrozadas, se optó por recubrir sus muros con una nueva mampostería de piedra, próxima a las originales. Resulta de este tratamiento un volumen que mantiene íntegramente la forma de las construcciones medievales, creando un gran contraste con las nuevas construcciones de hormigón armado con aplacado en piedra. El acristalamiento del claustro se realizó con un muro cortina con estructura de acero inoxidable, dejando las pilastras intactas.

 

Fuente:  es.wikiarquitectura.com

Rafael Moneo
Rafael Moneo
Palacio en estado ruinoso
Palacio en estado ruinoso
Vista general
Vista general
Patio
Patio
Cuerpo de archivos
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Conexión palacio - archivos
Conexión palacio - archivos
Sala de conferencias
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Biblioteca
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