Fachada principal
Fachada principal

Categoría: Equipamiento, Rehabilitación, Arquitectura, Clásicos de la arquitectura

01 /01/1970

FRANCISCO MORA Y BERENGUER. MERCADO DE COLÓN. VALENCIA. 1916


FRANCISCO MORA Y BERENGUER.  MERCADO DE COLÓN.  VALENCIA.  1916

 

El mercado de Colón  ubicado en el ensanche de Valencia, fue concebido y realizado por el arquitecto Francisco Mora Berenguer entre los años 1914 y 1916. Es un claro ejemplo de arquitectura modernista de principios de siglo. Está declarado además como Monumento Nacional.

 

Francisco Mora Berenguer (1875-1961) estudió en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona dirigida por Doménech i Montaner y  tuvo un contacto muy directo con el modernismo catalán, especialmente con la obra de Gaudí y la de Puig i Cadafalch

 

El mercado de Colón, como cualquier obra modernista participa de una vasta visión de la arquitectura como obra de arte total, en la que el diseño se extiende desde la concepción del edificio hasta cada uno de los elementos que lo forman, haciendo especial hincapié en las artes aplicadas. De esta manera, Mora puso especial interés en el diseño de las columnas de fundición de hierro, en el ladrillo, en la cerámica policromada: utilizada como elemento estético y ornamental en mosaicos y revestimientos de fachadas, el vidrio, la sillería de piedra, la piedra artificial, la carpintería y la cerrajería.

 

Poco a poco el mercado fue decayendo a finales del siglo XX. Los comerciantes que tenían arrendadas bancas al Ayuntamiento se fueron jubilando, retirando o simplemente cerrando debido a que el deterioro y la falta de mantenimiento del mercado ahuyentaba a sus clientes.

 

En la actualidad, tras la restauración que culminó en el 2003, el antiguo mercado de Colón se ha transformado en una centro de hostelería, con una horchatería tradicional, varias cafeterías, cervecerias extranjeras y un restaurante conviven con una floristería y los tres únicos establecimientos originales que han perdurado: una charcutería delicatesen, una pescadería y una frutería.  Un primer sótano  alberga una zona de aparcamiento, dejando la parte central libre para eventos culturales.

 

El mercado de Colón tiene una superficie total de 3.500 m². Presenta una planta basilical de 3 naves, una central de 18,60 m. de altura y dos laterales menores de 9,70 m. de luz con voladizos de 6 m. a cada lado. La estructura está formada por cerchas y arcos de celosía metálica realizadas mediante perfilería compuesta por uniones roblonadas, y tornillos en los enlaces con los pilares de fundición que soportan la cubierta, con alturas de 8 y 5 m, con capitel y base ornamentada.

 

En la fachada recayente a la calle Jorge Juan se ubica un pabellón  de 31 x 7,5 m de base, que se eleva en un arco ojival de 16 m de altura de clave y 13 m de luz entre apoyos, con la profundidad de una crujía. Arranca de dos cuerpos de base rectangular, en uno de los cuales se encuentra la escalera de acceso a la galería superior. Entre ambos elementos cruza una galería destinada a oficinas, construida como un puente entre los apoyos del arco. Su ejecución, realizada a base de fábrica de ladrillo con arcos, dinteles, esquinas y canteados de piedra artificial y basamentos de piedra natural, presenta un revestimiento policromado de mosaico veneciano en el arco y mosaico veneciano en las bóvedas interiores, del mismo modo que los pináculos, que están coronados con piezas cerámicas vitrificadas en colores vivos. Sobre la cubierta del pabellón, se alzan dos chimeneas rematadas con formas curvas revestidas con fragmentos cerámicos.

 

Esta fachada presenta un programa iconográfico y simbólico completísimo, en el que están presentes desde la volatería (pavos, patos, gallinas faisanes, ocas, gallos) hasta la carnicería (carnes, cerdos, vacas, conejos), pasando por la pescadería (cangrejos, cigalas, anguilas, peces, moluscos), las hortalizas (calabazas, maíz, pimientos pepinos, tomates), caracoles, flores de diverso tipo y, por supuesto, la fruta (higos, limones, albaricoques, piñas piñoneras, ananás, vides, plátanos, melones, granadas, manzanas, naranjas, peras).

 

Este planteamiento del programa decorativo era común en otros arquitectos de la época como Doménech i Montaner o Puig i Cadafalch, pero su desarrollo tan completo y exhaustivo recuerda necesariamente a la Portada del Nacimiento de la Sagrada Familia de Barcelona de Gaudí, de cuya erección fue testigo directo Francisco Mora durante sus años de estudiante.

 

A diferencia de la fachada de la calle Jorge Juan, la recayente a la de Conde Salvatierra, consta de un solo plano carente de volumetría. El plano de esta fachada está limitado lateralmente por dos columnas troncocónicas terminadas en pináculos, en cuyo centro se abre un gran arco parabólico de fábrica de ladrillo de dimensiones similares al otro y cuyo tímpano es cerrado por una colosal vidriera.

 

La parte inferior de ésta se remata a unos 4 m de altura mediante marquesina de cristal sobre carpintería metálica. En la base de los dos grandes pináculos laterales se ubican los puestos de flores, de gran ligereza y cubierta ondulada revestida también con fragmentos cerámicos. Esta fachada, por el contrario, aparece desornamentada, a excepción de algunos detalles aislados e imperceptibles en el conjunto como los carneros, los caracoles, las peras y las ristras de ajo.

Francisco Mora i Berenguer
Francisco Mora i Berenguer
Interior
Interior
Vista General
Vista General
Interior del mercado original
Interior del mercado original
Interior actual
Interior actual
Fachada posterior
Fachada posterior
Detalle
Detalle
Vista Nocturna
Vista Nocturna