Pillys Lambert & Hilla von Rebay
Pillys Lambert & Hilla von Rebay

Categoría: Diseño, Arquitectos, Clásicos de la arquitectura

01 /01/1970

CHERCHEZ LA FEMME. Pillys Lambert & Hilla von Rebay, dos mujeres cruciales en la Historia de la Arquitectura Moderna, por Carlos Bento Company.


CHERCHEZ LA FEMME.  Pillys Lambert & Hilla von Rebay, dos mujeres cruciales en la Historia de la Arquitectura Moderna, 

por Carlos Bento Company.

 

Pillys Bronfman, nació en Wesmount  ( Montreal)  en 1927. Hija de una familia judía perteneciente a la élite económica y social de su ciudad, era testaruda y obstinada. Su padre había amasado una importante fortuna pero ella no tuvo una infancia feliz y consideraba la vida familiar como una cárcel.  A los diez años decidió que quería ser artista y se centró en la escultura. Ella quería ir a la Academia de Arte de Cranbrook  pero fue al Wassar College donde obtuvo un título universitario en 1948.

 

En 1952 con idea de estudiar arte se traslada a Paris donde se casa con el escritor Jean Lambert del que se divorcia poco después. No obstante mantiene su nuevo apellido. Su padre, el magnate del licor Samuel Bronfman, propietario de la compañía Seagram  quería construir una torre  de oficinas como sede estadounidense de la compañía en 375 Park Avenue, en la ciudad de Nueva York. 

 

Dice Lambert en su autobiografía “En los años cuarenta, antes de que mi padre decidiera construir un edificio en Nueva York, yo estaba en una conferencia de artes donde me pidieron que fuera jefe de la comisión técnica. Un miembro del comité tuvo la idea de hacer un espectáculo de arte y arquitectura. Fue entonces cuando empecé a interesarme en la arquitectura. Cuando mi padre dijo que quería hacer un edificio, comencé a tomar cursos en la Escuela de Arquitectura.  Él propuso un edificio que era absolutamente repugnante.  Así que escribí a mi padre una larga carta”.

 

Acababa de ver una representación del diseño que su padre había encargado y lo encontró "horrible”.  Golpeando las teclas de la máquina de escribir, ella escribió: "no, no, no, no", insistiendo en que repensara su elección. "Es tranquila elegancia, armonía, sobriedad, humildad lo que hace la belleza, no flashiness," garabateó en el margen.  Bronfman  primero ofreció a Lambert la oportunidad de elegir sólo el mármol, a lo que ella respondió: "Entonces usted no tendrá una hija."

 

Tenía entonces 27 años entonces y vivía  en París donde  estudiaba  escultura.  Su matrimonio con el banquero francés barón Jean Lambert había terminado, y decidió viajar a Nueva York para encontrar para  su padre un arquitecto a la altura de su ambicioso edificio.  En Estados Unidos, se entrevistó con todos, desde Eero Saarinen a IM Pei y consideró Frank Lloyd Wright y Le Corbusier.  Visitó las obras recientes de los mejores estudios y  la  mejor  según su criterio fueron los Apartamentos 860-880 Lake Shore Drive en Chicago. Eligió a  Ludwig Mies van der Rohe, el arquitecto alemán, a quien su protegido Philip Johnson describió como "un hombre antipático y gruñón.  Los dos se conocieron en Chicago cerca del apartamento de Mies. "Mies era profundamente generoso y encantador", recuerda. "Se percibía la integridad interior y la grandeza del hombre."

 

Ser  la hija de los jefes tiene sus ventajas, y ella tuvo la oportunidad de trabajar con Mies en el proyecto.  Como directora de planificación de Seagram, visitó la obra todos los días. "Tenía la intención de volver a París, pero me alojé en Nueva York, convencida de que si la única persona que realmente se preocupaba por el edificio no estaba allí, Mies no sería capaz, por sí solo, de construir el Seagram", dice ella. Con Pillys Lambert como su protectora y  Philip Johnson como su asistente, Mies llegó a crear en 1958 el edificio Seagram, un hito de la arquitectura del siglo 20.

 

Hoy Lambert vive sola en una antigua fábrica de frutos secos en Montreal y dirige el Centro Canadiense de Arquitectura (CCA),  uno de los mejores museos de arquitectura del mundo. Conocida como Juana de Arquitectura por sus esfuerzos para preservar los edificios históricos de la ciudad, ha trabajado como arquitecto, patrón, fotógrafo, escritor, director del museo y filántropo. 

 

 

Hildegard Anna Augusta Elizabeth Freiin Rebay von Ehrenwiesen, la Baronesa Hilla von Rebay, nació el 31 de mayo de 1890, en  Estrasburgo en el seno de una familia aristócrata de origen prusiano.   Amante desde niña del arte y la pintura  también se interesó por la teosofía y diversas ideas de tipo religioso y espiritual. Estudió arte adquiriendo una sólida formación como retratista y pintora figurativa.

 

Influenciada por los artistas Hans Richter y Jean Arp, comenzó a explorar direcciones radicales en la pintura en la década de 1910 y principios de 1920. Arp dio a Rebay una copia del tratado seminal de Kandinsky  “De lo espiritual en el arte” y la introdujo en el movimiento Dada en Zurich.  Rebay se convirtió en un participante activo en la vanguardia europea,  participando en varias exposiciones colectivas.  En la Galerie Der Sturm  de Berlín, Rebay conoció al artista Rudolf Bauer,  al que consideraba  principal exponente de la pintura no objetiva y con quien entró en una relación larga y compleja. Fue un flechazo. De inmediato compartieron estudio y vida, pero la familia de la baronesa jamás dio su aprobación a esa relación.

 

Cuando en 1927 se trasladó a Estados Unidos, el destino le había reservado ya su lugar en la ciudad y en la historia de la arquitectura.  Irene Rostchild,  esposa de un magnate judío de origen suizo llamado Solomon R. Guggenheim conoció a Hilla Rebay y le encargó un retrato de su marido.

 

Solomon empezó a interesarse por el mundo del arte en la década de 1890 y a coleccionar obras de los maestros antiguos. En el encuentro con la baronesa, éste le comentó su intención de legar su colección de arte al Metropolitan Museum.  Rebay decidió inmediatamente tomar cartas en el asunto.  Poco a poco los gustos artísticos de Guggenheim y el enfoque de su colección cambiaron hacia el arte abstracto por la influencia de Hilla Rebay.  En 1930, Solomon con su mujer y Rebay viajaron a la Bauhaus, en Dessau (Alemania) para encontrarse con Bauer y Kandinsky. Los Guggenheim compraron varias obras del pintor ruso y después se desplazaron hasta Teningen para conocer a la familia de Hilla.

 

Hilla dirige la Fundación creada en 1937 para impulsar el "arte del mañana",  y sus sueños se materializan en 1939 con la apertura del Museo de Pintura No Objetiva en la calle 54 Este de Manhattan. Como comisaria artística y directora del museo durante 13 años, Hilla Rebay siguió una política de adquisiciones muy agresiva. Promocionó la nueva generación de artistas estadounidenses abstractos y no objetivos. Pronto se les quedó pequeño y en 1949 la colección se trasladó a un nuevo edificio de la Quinta Avenida.

 

Pero Hilla Rebay siempre quería más. Ansiaba un museo que estuviera a la altura de la colección Guggenheim. "Sé lo que quiero. Grande, alto, con suficiente espacio exterior, alejado de edificios y oficinas que lo asfixien..."  En 1943 su visión de un "museo-templo" la llevó a elegir Frank Lloyd Wright , un espíritu afín en materia de arte y espiritualidad, para diseñar un museo permanente de la colección en la Quinta Avenida.

 

El proyecto se vió envuelto en complejas discusiones entre el arquitecto  y el cliente con la ciudad, el mundo artístico y la opinión pública, debido al contraste de sus formas dentro de la retícula de la ciudad de New York. Pese a la fuerte crítica Guggenheim quedó entusiasmado con la idea de la espiral ascendente y apoyó el proyecto hasta su fallecimiento en el año 1949.  Entre 1943 y 1956, el inicio de la construcción sufrió numerorsos retrasos, pero finalmente el 16 de Agosto de 1956 pudieron comenzarse los trabajos de movimiento de tierras. En 1952 Rebay renunció como director del museo, pero continuó su relación con la institución en el papel de director emérito. 

 

Tanto Guggenheim como Wright murieron antes de que se culminara su construcción en el año 1959, aunque cuando falleció Wright en abril de 1959, la construcción estaba prácticamente terminada, quedando ya sólo algunos últimos detalles. Seis meses después, el 21 de octubre el museo abría sus puertas al público.

 

A través de su contacto permanente con los artistas a lo largo de su vida, Hilla Rebay reunió su propia colección de arte. Parte de su patrimonio, se le dio al Museo Solomon R. Guggenheim después de su muerte en 1967 para formar la Colección Hilla Rebay  .

Mies van der Rohe y Pillys Lambert
Mies van der Rohe y Pillys Lambert
Pillys Lambert y Mies van der Rohe
Pillys Lambert y Mies van der Rohe
Pillys Lambert
Pillys Lambert
Pillys Lambert
Pillys Lambert
Hilla von Rebay retratada por Laszlo Moholy Nagy
Hilla von Rebay retratada por Laszlo Moholy Nagy
Hilla von Rebay, Solomon Guggenheim y Rudolf Bauer
Hilla von Rebay, Solomon Guggenheim y Rudolf Bauer
Irene Rostchild, Wasily Kandinski, Hilla von Rebay y Solomon Guggenheim
Irene Rostchild, Wasily Kandinski, Hilla von Rebay y Solomon Guggenheim
Frank Lloyd Wrigth, Hilla von Rebay y Solomon Guggenheim
Frank Lloyd Wrigth, Hilla von Rebay y Solomon Guggenheim